Esperar es una verdadera prueba. Esperar la magia de la taza encantada. Esperar es una sensación inquietante que solo puede curarse con el bálsamo de la eternidad. Antes de eso, ni el Nilo ni las bandadas de palomas blancas te consolarán.
He comenzado a colaborar con Librerías Troa para reseñar distintas lecturas. Me he estrenado con este descubrimiento del Premio Nobel egipcio, Naguib Mahfuz. Aquí dejo la reseña (pincha aquí).
Solo se oían los glusglús del narguile, y sus ondas se dilataban en los rayos de luna. Su sangre fluyendo le dijo: «Dormir es difícil en esta noche turbulenta». Se mantendría despierto como los amantes sin amor. Empezó a recordar todos los versos que pudo de los poetas locos (…). Vio a un jinete cabalgando en el aire sobre su corcel cerca de la superficie del agua y le preguntó quién era (…). Se despertó al ver su pierna extendida pegada a la bandeja (…). Se sorprendió de que una parte de su cuerpo le pareciera la de un extraño.
