Una vez hemos arriesgado a elegir un libro entre mil posibilidades, aparece un segundo riesgo: el notar, enfrentarnos o entablar una conversación con nuestra propia vulnerabilidad. Si leo lentamente, me quedo desnuda en mi identidad y en la posesión de mí misma. Si leemos lentamente, los libros nos mostrarán un camino para leernos en ellos … Sigue leyendo #2, entrar en la vulnerabilidad
