En unas horas… (III)

El fin del relato…

Letras & Poesía

Mientras bajaba del coche, escribió un mensaje a su hermano para saber dónde se encontraba: al cruzar el umbral de la puerta de cristal, que se abrió al detectar su movimiento, los vio. Estaba el mayor con unos tíos, ella era hermana de su madre. Sus caras se mostraban serias, solemnes… La tensión afloraba en cada pliegue de la piel, pero todo… se guardaba dentro. La figura de su madre siempre solucionaba los ambientes enrarecidos o tensos que habían vivido en torno al enfermo. Faltaba ella.
La amiga se quedó en un segundo plano. Permaneció hasta la marcha de la familia reunida, dos o tres horas más tarde, por si necesitaban algo.

El hermano que le había dado la noticia en ese momento no estaba, y el mayor condujo a su hermana pequeña hasta el box donde se encontraba su padre. Al pasar por un mostrador, vio unas caras ensombrecidas…

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