Prisionero en la cuna, de C. Bobin

Bobin recrea su infancia entre tonos poéticos y sutiles, entre imágenes sensoriales y metáforas mágicas. Nació en Le Creusot (Francia) y, desde que llegó al mundo, se define así, como un prisionero: esclavizado por las lecturas, iba de un sitio a otro de su casa para volver a esos mundos infinitos.

Afirma que un ángel le cerraba la puerta, queriendo explicar cómo una fuerza externa a él lo empujaba a encerrarse con los libros, o con su observación simplemente.

El ángel me arrebataba la vida. La reencontraba en los libros.

Sólo hay que abrir estas páginas y dejarse dirigir por sus palabras hasta notar la nieve, las flores, la piedra… Un niño reservado, y con un mundo interno extenso. Nos invita a pasearnos por su alma, su familia y su ciudad…

… porque no hay nada que ver, los ojos se empiezan a abrir y las visiones se multiplican.

Una invitación a mirar de esta manera en nuestro entorno.

elvira.png

Elvira

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s